Absorbedores Solares para Piscinas

Hasta no hace mucho, las piscinas se calentaban de forma convencional, normalmente con aceite combustible, gas o incluso electricidad. Sin embargo, la disponibilidad de los recursos energéticos naturales es cada vez más reducida, y es responsabilidad de todos evitar su despilfarro. No limitar su uso no sólo tiene repercusiones en el bolsillo del individuo y de la sociedad misma, sino que tiene consecuencias ecológicas no justificables a largo plazo. Dentro de poco tiempo, las reservas de energías fósiles empezarán a escasear de forma notable, y sus costes alcanzarán sumas impagables.

Por esta razón, cada vez más gente se inclina por el calentamiento de sus piscinas mediante la energía solar. Para ello, RENOVAPOOL pone a disposición de sus clientes absorbedor solares. Pongamos por ejemplo una piscina mediana de 4 x 8 metros: en ella caben aproximadamente 50.000 litros de agua, que hay que calentar a 25º o 30º C. Por un lado, el nivel de la temperatura es bajo, pero por el otro el volumen de agua es considerable.

En este caso, un absorbedor solar de 32 m2 suministraría anualmente – de abril a octubre, temporada media de uso de las piscinas al aire libre en la Costa Blanca – un total de 11 400 kWh y más de energía. El agua fluye directamente y sin intercambiador de calor a través de unos tubos o paneles. Nuestras sistemas cuentan también con un accesorio muy útil, el controlador solar SRC181ES, equipado con dos sensores de temperatura y que conecta y desconecta la instalación solar de forma automática. Concretamente, enciende una bomba de circulación o conmuta una válvula a motor de varias vías a la posición solar, y desconecta la instalación cuando el sol ya no suministra suficiente calor radiante o cuando el agua tiene la temperatura deseada.

La vida útil de este absorbedor solar es de más de 30 años! Nuestros absorbedores, todos fabricados en Alemania, se hacen a medida, por lo que puede suministrarse en el tamaño deseado. La superficie solar puede instalarse directamente en el suelo, en cubiertas planas y tejados de protección, en cubiertas inclinadas o incluso encima de una verja o un muro donde dé el sol. Finalmente, el sistema se conecta mediante una tubería de ida y vuelta a la bomba y a la piscina, hacia donde se conduce el agua caliente.